La habitación libre

La cámara lúcida

Me he acordado de este libro viéndome en fotos que me han hecho mis amigas.

Lo que me pasa, le pasa a mucha gente. De pronto se ve en una foto y no se reconoce, o ve que esa postura no le identifica. Puede que piense "¿así me ve la gente?" Sería guay saber qué tenía que teorizar en relación a las redes sociales y la imagen en ella.

El tema de la "imagen" ha sido un tema para mí siempre, por eso me gusta la fotografía, la magia que hay en la analógica, y me encanta la iconografía y rastrear los orígenes de ella. Me gusta mucho la teorización sobre la imagen, la imagen cambiante, los saltos de significado y por encima de todo, como en todo lo demás de la vida: el juego. Jugar con imágenes, sobre exposiciones, emulaciones, imitaciones. Es imposible aburrirse de un juego divertido.

Ayer hice fotos y me hicieron fotos. Es cierto que el equipo con el que las hagas tiene que ver, pero a mi modo de ver la fotografía, eso es secundario. Puedes hacer fotos bonitas (no vamos a entrar en buenas/malas) con cualquier cámara, ya sea una de juguete, un móvil normalito o si tienes esa suerte, pues una réflex. La foto, para mí, mola cuando logras captar eso que quieres transmitir. Pensar unos segunditos la luz y el encuadre puede ser suficiente, aunque otras veces puede que necesites más tiempo y varias tiradas. Puede que un día no sepas captar lo que quieres ver, pero si este no es tu trabajo, tampoco deberías frustrarte. Y si lo es, pues recuerda que hay días de todo tipo!

Volviendo a las fotos de ayer, creo que las que les hice a mis amigas son bien chulas porque consigo captar lo chulas que son ellas, principalmente, Hice fotos mientras estaban poniendo sus obras, contentas y emocionadas y compartiendo algo que nos gusta a todas. También es cierto que es mi percepción sobre esas fotos, quizás, la vea otra persona y no consiga ver lo que estoy viendo yo. Este punto es el que me lleva a mis fotos.

Salgo en varias fotos, en algunas estoy sola, en otras en grupo, algunas sé que me las hacen y otras no. Ayer todas me dijeron al verme que iba muy guapa, y al ver las fotos en las que salgo pienso: ¿por qué no me veo así? ¿así es como me ve la gente? ¿por qué no coincide cómo yo me veo, con lo que veo?

Hace mucho tiempo que decidí estar en las fotos, aunque no me guste lo que vea, porque con el tiempo me gustará volver a ellas y lo que recordaré no serán esos juicios sobre mí, sino las emociones y los momentos. Y porque lo que ven de mí no es lo que yo veo en las fotos, sino lo mismo que yo veo en ellas cuando miro a través del visor o la pantalla: unas tías chulísimas.

Ayer, además, fue la primera vez que me dibujaron y me sentí MAGNA, y también me sentí digna de ser inmortalizada, aunque fuera una acuarela rápida, yo sentí que era la Condesa de Vilches dibujada por Madrazo, aunque la obra de mi amiga tenga más que ver con el costumbrismo, por poner un ejemplo burgués de una tía muy guapa.

Quizás sea por esto, al igual que a través de la fotografía, que la representación de alguien (o algo) tiene más que ver con la mirada que con el equipo y la técnica, por lo que esa mirada y juicio que se tiene hacía sí une en algunas ocasiones al verse representade, tiene que ver más con esa interpretación de la realidad que con una realidad única y estática, que es algo dificil de definir por otro lado.